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21/05/13

C*** Accounting

Conversation on the phone with someone who called me yesterday morning:

- Eva: Hello?
- Someone: Hello? Who are you?
- E: I'm Eva, you just called me.
- S: Are you the cleaner?
- E: No! I'm the bookkeeper!
- S: Ah! How much do you charge for sex?
- E: Sorry? Say that again?
- S: For SEX. SEX, SEX! How much do you charge for SEX!
- E: What? Sorry I think you're calling the wrong person.
- S: No, it's you, I recognise your voice.
- E: Ok, who are you? (At this point I thought it was a friend kidding me...).
- S: You know who I am, we talked in January. I sent you my cock.
- E: Sorry I don't know who you are.
- S: Ok ok bye (annoyed...).
- E: Bye (shocked...).

I swear that the ad I posted was about accountancy. But I need to review my English as I may be offering something different...

Maybe I said 'Cocks Accounting' instead of 'Cost Accounting'? - Stolen from someone close to me.

Cambiar de profesión

Me pasan tantas cosas raras que me estoy planteando escribir un libro de anécdotas. Esta es la más reciente...

Conversación telefónica traducida del inglés con alguien que me llamó ayer por la mañana:

- Eva: ¿Hola?
- Alguien: Hola. ¿Quién eres?
- E: Soy Eva, me acabas de llamar tú.
- A: ¿Eres la limpiadora?
- E: ¡No! ¡Soy la contable!
- A: ¡Ah! ¿Cuánto cobras por sexo?
- E: ¿Perdón? ¿Puede repetir?
- A: Por SEXO. ¡SEXO, SEXO! ¡Cuánto cobras por SEXO!
- E: ¿Qué? Perdón pero creo que está llamando a la persona equivocada.
- A: No, eres tú, reconozco tu voz.
- E: Bueno, ¿quién eres? (A estas alturas pensaba que era algún amigo tomándome el pelo...).
- A: Ya sabes quién soy, hablamos en enero. Te envié mi polla -admitido por la RAE, así que ahí ha ido-.
- E: Perdona no sé quién eres.
- A: Vale, vale, adiós (cabreado...).
- E: Adiós (impactada...).


Juro que el anuncio de trabajo que publiqué era sobre contabilidad. Quizá necesite revisar mi inglés porque igual estoy ofreciendo
algo totalmente diferente sin saberlo :-/

Hasta la próxima anécdota :-)

23/04/13

Anti-Fascistas vs. lo contrario

Así pintaba Brighton el domingo pasado


Además de soleado, que ya de por sí es noticia, las carreteras estaban cortadas al tráfico y a los viandantes, y además estaban cosidas por hileras de agentes de la policía.

¿Que por qué? Pues porque la March for England -manifestación por Inglaterra- tenía lugar.

En su página web invitan a cualquiera a manifestarse por Inglaterra "independientemente de su color, cultura, religión o no religión". "Unidos", dicen, "podemos hacer de este país un lugar mejor, libre de un Gobierno anti-demócrata que ignora al pueblo, libre de partidarios extremistas de todas religiones o grupos fascistas que no aportan cohesión".

En cambio, sus opositores, que se hacen llamar Brighton Anti-Fascists -Brighton anti fascistas-, se declaran eso, antifascistas, y convocan a toda persona a "alinearse para acallar el mensaje de odio de la March for England". "Racistas y fascistas", añaden, "no tienen lugar en nuestra diversa ciudad".

Visto esto, unos no son fascistas y los otros son antifascistas. ¿Cuál es la pelea, entonces? Haz tú las cuentas.

El caso es que hubo un despliegue policial de 700 agentes venidos hasta desde Norfolk -ciudad situada a más de 270 kilómetros al Este-, respaldados por guardia montada, perros policía y helicópteros.

Como resultado, un gasto estimado de unos cientos de miles de libras que, como dice la prensa local, "saldrá de los bolsillos de los contribuyentes".

Eso en cuanto a dinerito. Por lo demás, "violencia, trastornos y derramamiento de sangre".

Lo que yo vi fue gente correr -pero esa tarde no vi llover- y mi trastorno fue recorrer en una hora un tramo de diez minutos para llegar a casa.

Eso, y el temor oculto a que alguien me zumbara una leche por ser hispanis, como decía la Torroja.